Era una noche tibia cuando te busqué
vestías de alegría irreal
tus ojos alumbraban mi noche y mi ideal
pero todo no fue como esperaba
Tu sonrisa apagaba mis ganas de amar
en tu caminar no había complicidad
mientras te miraba con felicidad
y te decía las cosas sin temor
Llevaba una rosa en mano
una esperanza en vano
tu corazón era de otro
y tú no eras parte de este encuentro
El pecado mío te había inundado
y mi destino había cambiado
junto a ti ya no estaría
el amor por el pecado terminaría
Ni siquiera el beso que te di
ni la miel de nuestros labios
ni la noche y sus encantos
ni el final del amor y mi corazon entre llantos
sábado, 12 de septiembre de 2009
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